Por cuestiones de salud he tenido que pasar tiempo en el hospital, como acompañante, y de nuevo las mismas circunstancias y preguntas, en la cafetería el menú sin gluten es un plato combinado, no hay pan, ni postres sin gluten ni nada similar, pese a que un cartel pone que hay comida para celíacos ( la eterna pechuga de pollo con ensalada), las máquinas de autovending igual, ya sabemos que el café y el té no son aptos, y si bien uno no estaba para menús y demás( yo como de todo pero mi hermana sigue diagnósticada como celíaca) se hecha en falta. Cuestión aparte es un análisis sobre la medicina pública, su nivel de atención al paciente , la calidad del trabajo, y todas las vicisitudes de la sanidad de este país, como los enfermos con fmailiares son atendidos por ellos y los que no reciben visitas están a espensas de los trabajadores que en ocasiones se ven superados ( falta personal y medios, pero seguimos financiando gilipolleces). En fin, una larga serie de circunstancias a analizar pero que se explican muy bien dado nuestro carácter como sociedad. A día de hoy no me he preocuopado mucho más por las acciones de asociaciones, ni de si hay ayudas , ni si se convocan o no. Cuando en el mundo se está hablando de una crisis global, es decir no solo monetaria sino de valores, actitudes e incluso la propia identidad de lo occidental , aquí en España la mayor manifestación de estos días se produjo en Sevilla, 60.000 personas protestando porque el Betis bajó a segunda división, la misma cantidad de personas que han entrado en este blog en dos años largos…